Las cuatro piezas, con esferas talladas en piedra natural y biseles engastados con zafiros y turmalinas, se subastan en Londres el 28 de septiembre. La casa Phillips conduce la venta y el importe completo se destina a la Fundación Federer y a Re:wild.
Los cuatro relojes se exhibieron en abril, durante Watches and Wonders, en una sala del piso superior del stand de Rolex a la que accedió muy poca gente y en la que no se permitieron fotografías. La marca los presentó sin adelantar qué haría con ellos, y su destino no se conoció hasta septiembre.
Phillips los venderá en Londres el lunes 28, en cuatro lotes independientes y no como conjunto. El importe íntegro se repartirá entre la Fundación Federer, dedicada desde 2003 a la educación infantil en el sur de África y en Suiza, y Re:wild, la organización de conservación cofundada por Leonardo DiCaprio. La operación se inscribe en la Perpetual Planet Initiative, el programa con el que la casa agrupa sus compromisos ambientales.
Cuatro esferas, cuatro estaciones
Cada reloj interpreta una estación con una combinación propia. La primavera, referencia 126599 SAVL, va en oro blanco de 18 quilates, con esfera de crisoprasa y contadores de lepidolita. El verano, la 126595 SARO, llega en oro Everose sobre una esfera de turquesa cuyos contadores están trabajados en corazón de rubí. El otoño, la 126598 TML, combina el oro amarillo con una esfera de mookaita, un jaspe australiano de tonos rojizos y ocres, y contadores de crisoprasa. El invierno, la 126596 SABV, cierra la serie en platino 950, con ópalo azul en la esfera y lapislázuli en los contadores.
Los biseles responden al mismo criterio: treinta y seis piedras de color talladas en trapecio en cada reloj, zafiros púrpura en la primavera, zafiros rosas en el verano, turmalinas verdes en el otoño y, en el invierno, una gradación de zafiros que recorre el azul hasta el fucsia. Los índices repiten la piedra del bisel en talla baguette y cuadrada, salvo en el invierno, donde son diamantes, y las cuatro cajas llevan cincuenta y cuatro brillantes repartidos entre las asas y el protector de la corona.
| Estación | Referencia | Caja | Esfera | Bisel |
|---|---|---|---|---|
| Primavera | 126599 SAVL | Oro blanco de 18 quilates | Crisoprasa, contadores de lepidolita | 36 zafiros púrpura talla trapecio (aprox. 5.57 ct) |
| Verano | 126595 SARO | Oro Everose de 18 quilates | Turquesa, contadores de corazón de rubí | 36 zafiros rosas talla trapecio (aprox. 4.32 ct) |
| Otoño | 126598 TML | Oro amarillo de 18 quilates | Mookaita, contadores de crisoprasa | 36 turmalinas verdes talla trapecio (aprox. 4.32 ct) |
| Invierno | 126596 SABV | Platino 950 | Ópalo azul, contadores de lapislázuli | 36 zafiros en degradado de azul a fucsia (aprox. 5.57 ct) |




Las piedras, una tradición que viene de los setenta
El recurso a la piedra ornamental tiene recorrido en la casa. Rolex empezó a trabajar esferas de este tipo en los años setenta, y las referencias de Day-Date y Datejust de aquella década y la siguiente dejaron una lista larga de materiales que incluye el lapislázuli, la malaquita, el ónice, el coral, la turquesa y la propia crisoprasa que hoy reaparece en la primavera. La relación es lo bastante conocida como para que Phillips, la casa que ahora conduce la venta, le haya dedicado sus propios textos en la sección editorial de su sitio.
Trabajar con estos materiales impone condiciones muy particulares. Cada lámina se corta de un bloque que llega con su veta, su color y sus fisuras, de manera que el resultado varía de una pieza a la siguiente y el taller tiene que ajustar el corte a lo que el material permite. Por eso las cuatro esferas no pueden reproducirse: repetir el procedimiento con otro bloque daría cuatro relojes distintos de estos.
La arquitectura del engaste, en cambio, procede del catálogo. Cuando Rolex presentó el Daytona Rainbow en 2012, con las referencias 116598 RBOW en oro amarillo y 116599 RBOW en oro blanco, fijó un esquema que ha repetido desde entonces en sus versiones de gala: treinta y seis piedras de color rodeando el bisel y una hilera de brillantes sobre las asas y el protector de la corona. Las cuatro estaciones siguen ese mismo esquema, con la talla trapecio en lugar de la baguette.
El calibre 4131
En el interior trabaja el calibre 4131, el cronógrafo automático que Rolex introdujo en 2023 con la generación vigente del Cosmograph Daytona, con una reserva de marcha de unas 72 horas y certificación de Cronómetro Superlativo. Es el mismo movimiento que equipa a las referencias de catálogo, sin modificación alguna para la ocasión, y los cuatro relojes lo comparten.
La marca, esta vez como vendedora
El nombre de Rolex aparece en los catálogos de subasta desde hace décadas, aunque siempre a través de relojes que revenden sus propietarios, en operaciones donde la manufactura no participa ni percibe nada. El Daytona vintage sostiene por sí solo una parte considerable del calendario de las casas grandes. En esta ocasión es la marca la que consigna las piezas, y parte de la prensa especializada ha presentado el hecho como un episodio sin precedentes en su historia, si bien el comunicado de la propia Rolex no utiliza esa palabra.
La decisión llega después de otras dos que ya habían acercado a la casa al mercado de segunda mano: el programa Certified Pre-Owned, estrenado en diciembre de 2022 con Bucherer, y la compra de la cadena completa en agosto de 2023. Certificar un reloj usado, garantizarlo durante dos años y exponerlo en la vitrina de un distribuidor oficial equivale a intervenir en la formación de su precio.
Qué dirán las cifras de Londres
Los resultados del lunes 28 van a circular deprisa y merecen alguna precisión. En un remate benéfico, el comprador sabe que el importe total se destina a dos fundaciones, por lo que una parte de lo que llegue a pagar corresponde al donativo y no al valor intrínseco del objeto. A ello se añade que estas cuatro piezas no tienen término de comparación, porque no existe un segundo ejemplar ni un historial de ventas previo sobre el que basar una estimación. Phillips, de hecho, no había publicado estimaciones al cierre de este texto.
El precio del Daytona de catálogo, el de acero con una interminable lista de espera, responde a otras variables. En México, Colombia, Argentina y España depende sobre todo de la producción que Ginebra asigna a cada mercado, de los tiempos de entrega en boutique y de la oferta del canal de segunda mano, que concentra la mayoría de las operaciones de la región. Desde la llegada del Certified Pre-Owned, esa compra también puede hacerse a través de distribuidores autorizados, como EMWA, El Cronómetro o Peyrelongue Chronos en México, y Perodri Joyeros o Relojería Alemana en España, con verificación de la marca y dos años de garantía.
La velada del 28 de septiembre
Según SJX, la subasta se celebrará en el marco de una cena de gala con varios centenares de invitados, y los cuatro relojes saldrán uno detrás de otro. Rolex no retiene nada de lo recaudado, que se reparte entre las fundaciones de Roger Federer y de Leonardo DiCaprio, ambos testimoniales de la marca desde hace años.




