Tissot estrena el primer PRX Chronograph de cuarzo de la colección moderna

El nuevo cronógrafo de 41 milímetros lleva un calibre de cuarzo de ETA, mide décimas de segundo y cuesta la cuarta parte del automático de la misma familia.

El reloj del que desciende el PRX apareció en 1978 dentro de la línea Seastar de Tissot, con caja delgada, brazalete integrado y superficies de acero cepillado, y funcionaba con un movimiento de cuarzo. Cuando la marca recuperó ese diseño en 2021, el cronógrafo de la familia llegó únicamente en versión mecánica. La referencia que Tissot puso a la venta en septiembre devuelve el cronógrafo al tipo de movimiento con el que nació la caja: mide 41 milímetros, llega en esferas azul, negra y plateada con cepillado vertical, y cuesta 525 dólares en el sitio de la marca en Estados Unidos.

© Tissot

El calibre G10.212

Dentro trabaja el ETA G10.212, que la ficha de Tissot identifica como cronógrafo de cuarzo PowerDrive. Los contadores se reparten en tres posiciones, con las décimas de segundo a las 3, el segundero corriente a las 6 y los treinta minutos a las 9, y la fecha aparece a las 4. Un cronógrafo mecánico de este precio no llega a las décimas: un volante que oscila a cuatro hercios avanza ocho veces por segundo, así que no divide el segundo en más de ocho partes, y leer décimas exige un segundo tren de engranajes que gire más rápido. El calibre suma dos funciones de cronometraje, ADD, que encadena intervalos sucesivos sobre un mismo conteo, y SPLIT, que detiene la lectura en la esfera mientras el mecanismo sigue contando por debajo, que es el trabajo de un rattrapante.

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Las diferencias con el automático

El cronógrafo automático de la colección cuesta 2,150 dólares, funciona con el calibre Valjoux A05.H31, mide 42 milímetros por 14.54 de grosor, pesa 184 gramos, tiene fondo de zafiro y tratamiento antirreflejante en el cristal, y su contador llega hasta las doce horas. El de cuarzo mide 41 por 11.65, pesa 151 gramos, cierra con un fondo macizo de acero y su contador se detiene a los treinta minutos. El argumento para pagar esa diferencia está en el mantenimiento: el A05.H31 se desarma, se limpia, se lubrica y se vuelve a armar, con recambios que ETA suministra y con una operación que cualquier taller autorizado hace como trabajo de rutina, así que su vida útil depende de las revisiones que reciba. Un módulo de cuarzo, cuando falla algo que no sea la pila, se sustituye completo y depende de que el fabricante siga produciéndolo.

Precios en México y España

En México, Tissot vende las tres referencias del cronógrafo de cuarzo en 10,490 pesos y el cronógrafo automático en 43,550. En España, 495 y 2,045 euros. La proporción entre uno y otro se mantiene entre 4.1 y 4.2 veces en los tres mercados consultados, lo que indica que los impuestos de importación y el margen del distribuidor se aplican como porcentaje sobre ambos precios, de modo que la elección entre uno y otro se plantea en los mismos términos en Ciudad de México, en Madrid y en Nueva York. Las tres esferas figuran tanto en el catálogo mexicano como en el español.

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Otras opciones del catálogo

Dentro del mismo PRX, el de 40 milímetros de cuarzo y tres agujas cuesta 450 dólares, 8,690 pesos o 395 euros, de modo que agregar la complicación de cronógrafo cuesta 75 dólares, 1,800 pesos o 100 euros sobre el modelo base, una cantidad que en relojería mecánica no alcanza para ninguna complicación. El de 40 milímetros con calibre automático Powermatic 80 cuesta 850 dólares, 16,250 pesos o 775 euros, y es la referencia comparable dentro de la misma caja para quien busca un movimiento mecánico: entre ambos median 325 dólares, 5,760 pesos o 280 euros, frente a los 1,625 dólares que separan al cuarzo del cronógrafo automático.

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Su lugar en la colección

A su precio de lista lleva cristal de zafiro, cien metros de hermeticidad, brazalete integrado con cambio rápido, dos años de garantía de una marca suiza y una resolución de cronometraje que la relojería mecánica solo alcanza en piezas de varios miles de dólares, todo dentro de la más delgada de las dos cajas con cronógrafo de la colección. En contra, el contador se detiene a los treinta minutos y las mediciones largas quedan fuera, y el fondo macizo no deja ver el calibre, algo que Tissot sí ofrece en el automático. Para el comprador que quiere el movimiento mecánico a la vista y que pueda revisarse durante décadas, esta no es la pieza. Para quien llegó al PRX por su diseño y quería un cronógrafo en esa caja, hasta hace poco la única opción era el automático; ahora puede acceder a esta nueva e interesante alternativa.

Ficha técnica

ModeloTissot PRX Chronograph 41 mm, cuarzo
ReferenciasT137.417.11.031.00 (plateada), T137.417.11.041.00 (azul), T137.417.11.051.00 (negra)
CajaAcero inoxidable 316L, 41 mm de diámetro, 11.65 mm de grosor, asas de 13 mm, 151 g, fondo macizo
CristalZafiro
Hermeticidad100 metros (10 bar)
MovimientoETA G10.212 PowerDrive, cuarzo, pila de 1.55 V con indicador de fin de vida
FuncionesHoras, minutos, fecha a las 4, cronógrafo con contador de décimas a las 3, segundero a las 6 y treinta minutos a las 9, funciones ADD y SPLIT
EsferasCepillado vertical en azul, negro y plateado, índices y agujas con Super-LumiNova
BrazaleteAcero, integrado, cambio rápido, cierre de mariposa con pulsadores
Precio525 USD, 10,490 MXN, 495 EUR
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