Una marca sueca fundada en 2015 tomó la certificación Swiss Made, eliminó al intermediario y construyó un reloj de buceo que no imita a nadie. El Tusenö Shellback V2 cuesta menos de $800 USD y no le debe el diseño a ningún clásico.
Durante décadas, “Swiss Made” fue sinónimo de una sola cosa: precio. La certificación garantizaba rigor técnico, pero también implicaba distribuidores autorizados, márgenes en cascada y listas de espera que convertían la compra en un proceso más parecido a una solicitud que a una transacción. Si querías la etiqueta, pagabas lo que te pedían.
Tusenö cambió esa ecuación sin hacer ruido.
Fundada en Gotemburgo en 2015, la marca sueca opera sin distribuidores autorizados: vende directo, envía globalmente y tiene showroom propio en la ciudad donde diseña. Sus relojes llevan certificación Swiss Made porque sus movimientos se fabrican en Suiza y así lo certifica la ley helvética, no porque alguien lo haya decidido como argumento de marketing. El resultado es un reloj con credenciales europeas y precio de microbrand —y esa combinación es, hoy, uno de los argumentos más difíciles de ignorar en la relojería independiente.
El Shellback V2 es la segunda generación de su buceador insignia. Y es donde ese argumento se vuelve más concreto.

De los guardacostas suecos al salón de Ginebra
La historia de Tusenö comienza con un reloj más rudo: el Blackwater, un buceador de diseño austero que la marca entregó a la Sociedad Sueca de Rescate Marítimo —una organización voluntaria de búsqueda y rescate— para prueba de campo. El reloj funcionó. Ese antecedente no es decoración: le dio a Tusenö algo que pocas marcas independientes tienen en sus primeros años, un caso de uso real con consecuencias reales.
En 2021 llegó el Shellback original, evolucionando sobre el Blackwater con un dial sandwich contemporáneo y el logo actualizado de “The Guiding Light” —el faro sector que aparece grabado en el caseback y moldeado en la corona. En 2024-2025 apareció el Shellback V2, refinando cada aspecto de la pieza sin perder lo que la había hecho funcionar.
Hoy, Tusenö tiene clientes en más de 70 países. Sin un solo distribuidor autorizado.
Lo que hace al Shellback V2 diferente: el diseño que no copia a nadie
El mercado de relojes buceadores bajo $1,000 USD está lleno de homenajes no declarados. Miras la esfera y encuentras el Submariner. Miras el bisel y encuentras el Fifty Fathoms. Miras la forma de la caja y encuentras el Sea-Dweller. No es ilegal y en algunos casos resulta en relojes perfectamente competentes, pero el ejercicio revela una ausencia de argumento propio.
El Shellback V2 tiene un argumento propio.
El más visible es la construcción de esfera tipo sandwich: el cuadrante tiene dos capas, con los índices como cortes en la capa superior que dejan ver la capa inferior, recubierta con Swiss Super-LumiNova BGW9 en grado A y X1. En oscuridad, la esfera no brilla —resplandece. Tusenö aplica luma en absolutamente todo: índices, agujas, bisel, la pista de minutos en el perímetro exterior. El nivel de cobertura lumínica es inusual a cualquier precio, y notoriamente extraño bajo $800 USD.

Las agujas son firma propia: diseño exclusivo de Tusenö, en gris oscuro pavonado, con la aguja de horas barriendo sobre el nombre “SHELLBACK” impreso en arco encima de las 6 —detalle que recuerda el Tudor Black Bay de 2012, pero que aquí es deliberado, no coincidental. La aguja de segundos tiene punta naranja con apertura de luma. El cristal de zafiro es de doble domo —opción poco común en este rango de precio— con recubrimiento antirreflejante interior.
La corona es grande, roscada, con el símbolo del faro “Guiding Light” moldeado en relieve. El caseback sólido lleva el mismo logo grabado. Son los detalles que separan una marca que piensa en identidad de una que simplemente especifica componentes.
Las especificaciones que importan
Caja en acero inoxidable de 40mm de diámetro, 47mm de lug a lug, 11.9mm de grosor sin cristal (aproximadamente 13mm con cristal). Una geometría que Monochrome Watches describió como “muy portable y versátil para un buceador moderno. Ni muy grande, ni muy pequeño.” Acabado combinado: superficies cepilladas con biseles pulidos. Opción de recubrimiento DLC negro de 1200HV disponible en versiones de esfera negra o blanca.

El bisel giratorio unidireccional de 120 clicks lleva inserto cerámico —negro pulido o azul según la versión— con escala de 60 minutos grabada y rellena de luma. La rotación es precisa y firme. Resistencia al agua: 200 metros.
El movimiento es el Sellita SW200-1 en grado Elaboré: la alternativa suiza al ETA 2824, ajustado en tres posiciones para una precisión de ±7 segundos por día (máximo ±20 s/d). Funciona a 28,800 vph, tiene 26 joyas y entrega 38 horas de reserva de marcha —la única crítica legítima en este paquete: 38 horas es funcional, no generoso. La fecha aparece a las 6 en punto, integrada de manera limpia en la estética sandwich.
El brazalete de acero de 20mm —que adelgaza a 18mm— tiene terminación flat top con biseles pulidos que hacen juego con la caja, tornillos en lugar de pasadores para los ajustes de longitud, y cierre fresado con ajuste fino sin herramienta. Los quick release permiten cambiar a la correa de goma incluida en segundos. Tusenö envía ambas opciones en la caja, sin costo adicional.
Precio: aproximadamente $749–$799 USD dependiendo de la versión. (Verifica en tuseno.com antes de comprar —el precio puede variar según disponibilidad y versión.)

El contexto que hace válido el argumento
Un Seiko Prospex de acero con automático y 200m de resistencia ronda los $400–$500 USD. Un Tudor Black Bay Fifty-Eight empieza alrededor de $4,250 USD. Entre esos dos extremos existe un espacio enorme donde las marcas independientes compiten por ofrecer algo que ninguno de los dos da: identidad de diseño propia, Swiss Made real y precio accesible.
El Shellback V2 entra en ese espacio con ventajas difíciles de replicar: esfera sandwich con luma total, cristal de doble domo, bisel cerámico, movimiento suizo grado Elaboré y construcción que publicaciones como Fratello, aBlogtoWatch, Monochrome y The Calibrated Wrist describieron —de manera consistente— como de un nivel de acabado que no existe en este rango de precio. Eso no es ruido: es señal.
Lo que no tiene: el apellido de una casa centenaria. Lo que sí tiene: un reloj que no le debe el diseño a ninguno de esos apellidos.
Perspectiva LATAM
Tusenö vende directo desde tuseno.com con envío global gratuito vía UPS Express o DHL Express. Para compradores en México, Colombia o Argentina, el precio en dólares es lo que pagan al momento del pedido —pero los impuestos de importación se cobran al momento de la entrega, directamente por el transportista.
En México: IVA 16% más arancel estimado de aproximadamente 15%. Sobre un precio base de $799 USD, el costo real en aduana ronda los $950–$1,000 USD equivalentes. (Número aproximado —verifica con la agencia aduanal o directamente con Tusenö antes de comprar.)
En Colombia y Argentina, los regímenes arancelarios son distintos y el acceso a dólares puede implicar costos adicionales. La ruta más predecible: compra directa en dólares desde tuseno.com con tarjeta internacional, con entendimiento claro de que los impuestos de importación llegan separados al momento de entrega.
La marca ofrece dos años de garantía con socios de servicio en Suecia y Suiza.
El Shellback V2 no llegó al mercado para reemplazar a nadie. Llegó para demostrar que Swiss Made y menos de $800 USD no son términos incompatibles —y que una marca puede construir identidad de diseño propia sin necesitar el vocabulario visual de los clásicos. Tusenö lo logra con un faro en la corona, una esfera de dos capas que brilla como pocas en su clase, y la decisión de vender directo a quien quiera comprarlo, sin lista de espera, sin distribuidor, sin intermediario.
En relojería independiente, ese es el argumento que más cuesta encontrar.




