Se reducen en dos milímetros el diámetro y en más de uno el grosor; los índices se reemplazan por números arábigos y se lanza una edición limitada de 60 piezas, disponible exclusivamente en España.
La Fórmula 1 no corría en Madrid desde el 21 de junio de 1981, cuando Gilles Villeneuve cruzó la meta del Jarama con cuatro coches encima y 1.24 segundos separando al primero del quinto. Cuarenta y cinco años después la categoría vuelve a la capital española, esta vez sobre un trazado urbano montado alrededor del recinto ferial de IFEMA, y con TAG Heuer como patrocinador principal de la carrera y cronometrador oficial del campeonato.
El 7 de septiembre, cuatro días antes de que arrancara el fin de semana de carrera, la marca presentó la nueva generación del Carrera Chronograph Sport: cinco referencias que sustituyen a la gama de 2020. Al día siguiente reunió a la prensa española en el estudio del pintor Manu Campa, en Madrid, para enseñar una sexta pieza que no se vende fuera de España.

Ficha técnica
| Modelo | Carrera Chronograph Sport, 42 mm, generación 2026 |
| Referencias | CDB2110.BA0054 (negro opalino), CDB2111.BA0054 y CDB2111.FC8378 (azul), CDB2112.BA0054 (verde turquesa) y CDB2113.BA0054 (plateado panda) |
| Caja | Acero inoxidable de 42 mm por 14.17 de grosor y 48.6 de asa a asa, con superficies cepilladas y pulidas; bisel de acero con inserto de cerámica pulida y escala taquimétrica; pulsadores con forma de pistón; zafiro abombado con tratamiento antirreflejo; fondo de zafiro atornillado con la Corona de la Victoria grabada; 100 m |
| Esfera | Cuatro colores: negro opalino con detalles rojos, azul y verde turquesa con acabado de rayos de sol, y plateado en configuración panda. Números árabes plateados, disposición tricompax con contadores de 30 minutos y 12 horas, segundero pequeño y fecha a las 6 h |
| Movimiento | Calibre TH20-00 de manufactura, automático, cronógrafo integrado con rueda de pilares y embrague vertical, 4 Hz (28,800 alt/h), reserva de marcha de 80 horas, masa oscilante calada |
| Brazalete y correa | Brazalete de acero en forma de H con cambio de eslabones sin herramientas; una referencia sobre piel de becerro marrón perforada |
| Precio | 6,850 dólares en brazalete y 6,650 en piel; en México, 132,100 y 127,800 pesos; en España, 6,550 y 6,350 euros |
| Disponibilidad | Desde septiembre de 2026, salvo la versión azul sobre piel, que llega en octubre. Garantía de 5 años |

Nuevas dimensiones
La caja se rehizo en las tres dimensiones a la vez: el diámetro bajó de 44 a 42 milímetros, el asa a asa de 49.8 a 48.6, y el grosor de 15.48 a 14.17. Sigue siendo un cronógrafo alto para su diámetro, y bajo el puño de una camisa, el grosor estorba más que la anchura. El milímetro y tres décimas que perdió cayeron precisamente ahí, donde la generación de 2020 se hacía notar más.

Los índices aplicados dieron paso a números arábigos plateados, con el mismo argumento de lectura a velocidad que Jack Heuer usó en 1963 para justificar el Carrera original: se gana claridad de un vistazo y se pierde algo del relieve que da la sensación de pieza cara. El bisel monta un inserto de cerámica pulida, que no se destiñe con el sol ni se marque con el uso, aunque el pulido es susceptible a que se marquen las huellas. Y el brazalete de acero en H se rediseñó para permitir el cambio de eslabones sin herramientas, pero sin microajuste en el cierre.

El calibre TH20-00
Dentro trabaja el TH20-00, cronógrafo automático de manufactura con rueda de pilares y embrague vertical. La rueda de pilares es la pieza que reparte la orden del pulsador entre las palancas del mecanismo, y lo hace de forma progresiva: de ahí el recorrido corto y limpio al arrancar y al detener, frente al accionamiento por leva, más duro y con un punto de resistencia a mitad del trayecto. El embrague vertical resuelve otra cosa: transmite el giro desde abajo, de modo que la aguja del cronógrafo no da el pequeño salto inicial que delata a un embrague horizontal, y el conjunto pierde menos precisión al cronometrar varias veces seguidas.

Las 80 horas de reserva de marcha cubren el fin de semana completo: el reloj se deja el viernes por la tarde y el lunes por la mañana sigue andando y en hora. Funciona a 4 Hz, la masa oscilante va calada con el escudo de la marca y se ve a través del fondo de zafiro, y la garantía oficial es de cinco años. Lo que no aparece en ninguna ficha es una certificación de cronómetro. El Monza Flyback que la marca lanzó el 1 de septiembre sí la lleva, aunque la comparación no es limpia porque ese reloj cuesta poco más del doble; el resultado, en cualquier caso, es que TAG Heuer reserva la certificación para su gama alta y quien compre este Carrera se queda con la precisión declarada de fábrica, sin un tercero que la verifique.

Sesenta piezas para España
La sexta referencia, la CDB2110.FC6571, se presentó el 8 de septiembre en el estudio de Manu Campa y solo se vende en España, en una tirada de 60 unidades. En caja, esfera y movimiento es la misma pieza que la versión de catálogo en negro opalino. La distinguen los acentos amarillos y rojos de las agujas del cronógrafo y de los cantos e interior de una correa de piel negra perforada, el grabado «Spain Limited Edition» con la numeración individual en el fondo de zafiro, y un estuche que Campa ilustró a partir de los boxes del Jarama, con una lámina numerada y firmada para cada comprador. A la presentación asistieron el artista, Blanca Panzano, directora general de la marca para Iberia y Norte de África, y Raquel Díez, directora de comunicación.
Cuesta 6,550 euros, la misma cifra que la versión de catálogo con brazalete de acero.


Disponibilidad en nuestra región
TAG Heuer mantiene distribución oficial y taller en México, Colombia y España, así que el reloj se compra con garantía local y se repara sin enviarlo al extranjero. En México el precio oficial es de 132,100 pesos con brazalete de acero y 127,800 con correa de piel. En España el reloj cuesta 6,550 euros con brazalete y 6,350 sobre piel. Cualquier conversión a otra moneda de la región debe hacerse al tipo de cambio de la fecha de publicación y confirmarse en tienda. La edición de 60 piezas no sale de España: un coleccionista en Bogotá, Buenos Aires o Ciudad de México puede comprar el reloj, pero no el que conmemora la carrera que se correrá en Madrid esta semana.

El veredicto de ORELO
El argumento a favor de la compra radica en el mantenimiento y en la ubicación del servicio técnico. Cuenta con una rueda de pilares con embrague vertical y ochenta horas de cuerda, además de un taller autorizado en la misma ciudad del comprador, lo cual justifica los 6,850 dólares. Sin embargo, hay aspectos en contra, como los 14.17 milímetros de grosor, que aún son considerables para un diámetro de 42 mm, aunque menos que en el pasado, y la falta de una certificación independiente que garantice la precisión del calibre. La edición española conmemora con acierto una carrera que Madrid esperó durante cuarenta y cinco años.




