Movado Group vende la casa suiza fundada en 1911 a un grupo encabezado por la manufactura ginebrina de François-Paul Journe, con Chanel como socia y Pierre Jacques como director.
Ebel nació en 1911 en La Chaux-de-Fonds, una de las ciudades relojeras del cantón suizo de Neuchâtel, y su nombre reúne las iniciales de sus fundadores, Eugène Blum y Alice Lévy. La marca vivió su mejor época en los años setenta y ochenta, bajo la dirección de Pierre-Alain Blum, y en 1977 presentó la colección Sport Classic, reconocible por su brazalete ondulado, que sigue siendo una de las más conocidas de su catálogo. Después pasó por tres dueños: Investcorp en 1994, LVMH en 1999 y Movado Group, que la compró en 2004.
El 8 de octubre, Movado Group anunció un acuerdo vinculante para vender el 95 % de Ebel por 66.5 millones de dólares a un grupo encabezado por Montres Journe, la empresa de Ginebra que fabrica los relojes F.P. Journe. En el grupo participan también Chanel y Pierre Jacques, que fue director general de De Bethune y dirigirá Ebel. Movado conservará el 5 % restante, y el cierre de la operación se espera en los próximos meses. La empresa estadounidense concentra su catálogo en el lujo accesible, los relojes de moda y la joyería, y su presidente, Efraim Grinberg, explicó que la venta le permitirá dedicarse por completo a esas prioridades.

Qué incluye la venta
Según el comunicado de Movado, la operación comprende las marcas, la propiedad intelectual, el inventario y otros activos que se usan principalmente en el negocio de Ebel. Entre ellos está la Villa Turque, la casa que Le Corbusier terminó en 1917 en La Chaux-de-Fonds para el relojero Anatole Schwob, y que Ebel compró en 1986, el año de su 75 aniversario. Esos activos pasarán a una filial suiza de Movado creada para la operación, junto con el personal que trabaja para la marca, y al cierre el grupo comprador recibirá el 95 % de esa filial. Las partes no han informado qué porcentaje aporta cada socio.
Cuando anunció la compra de Ebel a LVMH, en diciembre de 2003, Movado acordó pagar unos 47.3 millones de dólares. En ese momento la marca esperaba vender alrededor de 65 millones de dólares en el año, con relojes de entre 1,500 y 10,000 dólares distribuidos en unos 1,800 puntos de venta. Movado no ha publicado las ventas actuales de Ebel.
Los nuevos dueños
F.P. Journe es la manufactura independiente que el relojero François-Paul Journe fundó en Ginebra en 1999, y que fabrica en sus propios talleres los relojes y sus componentes. Chanel compró el 20 % de la empresa en 2018. Pierre Jacques dirigió De Bethune hasta el verano de 2025, cuando dejó el cargo ejecutivo y quedó como presidente honorario de la marca.
En el comunicado, Frédéric Grangié, presidente de Relojería y Alta Joyería de Chanel, describe a Ebel como uno de los grandes nombres de la relojería suiza, con una herencia rica y una identidad creativa propia. François-Paul Journe resume su enfoque con una frase que atribuye a Miguel Ángel: “el producto, el producto, el producto”.

Ebel en México y en España
El localizador de tiendas de Ebel muestra en México a Liverpool como distribuidor, y en España a joyerías de Madrid, Barcelona, Girona y Palma de Mallorca. En las búsquedas en Bogotá, Buenos Aires, Santiago y Lima no aparecen puntos de venta. La tienda en línea de la marca envía a España, con precios en euros, y a Estados Unidos, pero su lista de destinos no incluye por ahora a México ni a otros países de América Latina. Para los relojes ya vendidos, el comunicado prevé que Movado preste servicios a Ebel durante la transición, con el fin de mantener la continuidad con los clientes y los socios comerciales; quienes tengan un Ebel en la región pueden consultar con su distribuidor o con la marca cómo se atenderán la garantía y el servicio mientras se completa el cambio.
Una casa con historia industrial
Desde los años setenta, Ebel fabricó relojes para Cartier con licencia, y en 1982 equipó el cronógrafo de la colección Sport Classic con el calibre El Primero de Zenith, que para entonces llevaba años fuera de producción. Los compradores vienen de la relojería independiente, donde F.P. Journe diseña y fabrica sus propios movimientos. Ninguno de ellos ha presentado todavía planes de producto para Ebel, y hasta ahora la frase de Journe sobre el producto es la indicación más clara que han dado sobre sus prioridades. Con la marca pasa también la Villa Turque, la casa que Ebel compró hace cuarenta años para celebrar su aniversario, en La Chaux-de-Fonds, la ciudad donde la marca nació hace 115 años.




