El Grand Seiko SBGW325, de 600 piezas, recupera los numerales arábigos en relieve del SBGW003 de 2001 sobre una esfera azul marino inspirada en el teñido tradicional japonés con índigo.
Grand Seiko presentó en 1998 la familia de calibres 9S, que desde entonces equipa sus relojes mecánicos. El primero de cuerda manual llegó en 2001: el calibre 9S54, que se estrenó en la referencia SBGW003, un reloj de tres agujas con numerales arábigos en la esfera. Veinticinco años después, la marca japonesa recupera esos numerales en el SBGW325, una edición limitada de la colección Elegance que sale a la venta en octubre.

Ficha técnica
| Referencia | SBGW325, colección Elegance |
| Caja | Acero inoxidable con pulido Zaratsu; 37.3 mm de diámetro, 11.7 mm de grosor, 44.3 mm de asa a asa, 19 mm entre asas; 61 g |
| Cristal y fondo | Zafiro en forma de caja con antirreflejante interior; fondo transparente sujeto con seis tornillos |
| Hermeticidad | Resistente a salpicaduras (30 m); resistencia magnética de 4,800 A/m |
| Esfera | Azul marino mate, con numerales arábigos plateados en relieve; logotipo GS y aguja de segundos dorados |
| Movimiento | Calibre 9S64 de manufactura, cuerda manual; 28,800 alt/h (4 Hz), 24 rubíes, 72 horas de reserva de marcha; de +5 a -3 segundos por día |
| Funciones | Horas, minutos y segundos centrales; parada del segundero |
| Correa | Piel de cocodrilo teñida a mano con índigo natural (hon-ai); incluye una segunda correa de piel de becerro con sistema de cambio rápido |
| Precio | 5,800 USD; 5,700 EUR en España |
| Disponibilidad | Edición limitada a 600 piezas; octubre de 2026, en boutiques Grand Seiko |

Numerales en relieve sobre índigo
La caja redonda de 37.3 mm retoma, según la marca, la forma del primer Grand Seiko, de 1960. Las asas se ensanchan hacia la punta y dejan a la vista las superficies de espejo y las aristas del pulido Zaratsu, la técnica con la que Grand Seiko obtiene planos pulidos sin distorsión. Con 11.7 mm de grosor y 44.3 mm de asa a asa, es un reloj cómodo para quienes prefieren piezas de tamaño contenido.
La esfera, propia de esta edición, es de un azul marino mate inspirado en el aizome, el teñido tradicional japonés con índigo. Sobre ese fondo destacan los numerales arábigos plateados en relieve, que reproducen los del SBGW003. En aquel reloj eran dorados sobre una esfera clara; en el SBGW325 solo son dorados el logotipo GS y la aguja de segundos. Las agujas de horas y minutos son las facetadas de tipo dauphine habituales en Grand Seiko y, como no hay ventanilla de fecha, nada interrumpe el círculo de numerales.

La correa de piel de cocodrilo se tiñe a mano con índigo natural mediante la técnica hon-ai, un proceso lento con el que los artesanos buscan un azul profundo que acompañe al de la esfera. El reloj incluye además una segunda correa de piel de becerro, de grano marcado y con sistema de cambio rápido.

El calibre 9S64
El 9S64 es el sucesor del 9S54 de 2001. Late a 28,800 alternancias por hora y tiene 72 horas de reserva de marcha, 22 más que aquel primer calibre manual, que llegaba a 50. En un reloj al que hay que darle cuerda a mano, esas horas adicionales alcanzan para dejarlo el viernes por la noche y encontrarlo en marcha el lunes por la mañana. Según Grand Seiko, la fuerza del muelle real disminuye de forma gradual a medida que se descarga, lo que mantiene estable la precisión durante esos tres días.
La marca fija para este calibre una marcha media de entre +5 y -3 segundos por día, medida con el movimiento en reposo, y de entre +10 y -1 con el reloj en uso. Son ocho segundos entre el mínimo y el máximo en la prueba estática, dos menos que los diez que admite la certificación suiza COSC, de -4 a +6. Cada movimiento 9S se prueba en seis posiciones y a tres temperaturas, y se fabrica en el Grand Seiko Studio Shizukuishi, el taller de la prefectura de Iwate donde se producen los relojes mecánicos de la casa. A través del fondo de zafiro, sujeto con seis tornillos, el movimiento queda a la vista. De la misma familia procede el 9S65 automático, base del calibre 8L45 del King Seiko Vanac HKF005, que ORELO reseñó en septiembre.

Venta exclusiva en boutiques
Grand Seiko vende el SBGW325 únicamente en sus boutiques. De las 600 piezas, 450 se destinan a Japón, donde el reloj se ofrece en cinco boutiques y en la boutique en línea de la marca, y las 150 restantes quedan para los demás mercados. En Estados Unidos cuesta 5,800 dólares y la boutique en línea de ese país anuncia los envíos para octubre. La página de Grand Seiko para España lo publica en 5,700 euros y remite a la boutique en línea europea de la marca. En México, Grand Seiko se vende en puntos de venta como El Palacio de Hierro, Berger y Peyrelongue; quien quiera comprarlo desde México, Colombia, Argentina o Chile puede consultar con la marca las opciones de compra y de envío.

Frente al SBGW301 de serie
El SBGW325 es relevante porque recupera la esfera del primer Grand Seiko 9S de cuerda manual y la combina con el calibre de cuerda manual que la marca fabrica hoy. A su favor tiene una caja compacta con pulido Zaratsu, un movimiento de manufactura con tres días de reserva, la esfera de numerales en relieve y una correa teñida a mano. Cuesta 800 dólares más que el SBGW301, el modelo de producción regular con las mismas medidas de caja y el mismo calibre, que la marca vende en 5,000 dólares; esa diferencia corresponde a la esfera, a las dos correas y a una tirada limitada. La hermeticidad se limita a salpicaduras, como es habitual en un reloj de vestir con correa de piel, y la venta en boutiques, con tres cuartas partes de la edición destinadas a Japón, deja pocas piezas para el resto del mundo. Para el comprador que quiere un Grand Seiko de uso diario que pueda mojarse, hay opciones más adecuadas en la colección Sport de la marca. Para el que esperaba un reloj de cuerda manual de la casa con una esfera distinta de las de producción regular, el SBGW325 es esa pieza.




