
Christopher Ward agrega a la familia Loco el C1 Loco Classic, finalista del GPHG
El Christopher Ward C1 Loco Classic aloja el calibre CW-003, con seis días de reserva y el volante visible en la esfera, en una caja redonda de estilo clásico.

El Christopher Ward C1 Loco Classic aloja el calibre CW-003, con seis días de reserva y el volante visible en la esfera, en una caja redonda de estilo clásico.

La casa de Bristol, refundada en 2016, lleva el código de etiqueta del esmoquin a su reloj rectangular, con una esfera de ónix negro pulido y un círculo de laca blanca.

El Trematic Archivio Uno Ref. 502 Mark II, un automático de vestir de 38 mm de la casa ginebrina relanzada en 2022, lleva la versión sin fecha del Sellita SW200-1.

El nuevo Vanac de acero llega el 1 de octubre sin límite de producción, con una esfera de partículas brillantes y el calibre 8L45, derivado del 9S65 de Grand Seiko.

La firma independiente alemana que reinventó Glashütte después de 1990 llega por primera vez a ORELO con un reloj de vestir en oro de 18 quilates y esfera negra.

Esfera con relieve de corteza de pino negro japonés, calibre 6R51 y 100 metros de hermeticidad por 1,350 dólares. Dos mil ejemplares son muchos para una edición que se presenta como limitada.

Las referencias HCC005 y HCC006 entran en septiembre a la colección permanente del Presage. Esmalte cocido cerca de los 800 grados y laca urushi, desde 1,400 dólares.

La microbrand de Masami Watanabe ahora traslada la arquitectura de los templos de su barrio a la caja del reloj; ya no es solo un detalle en la esfera.

La generación 2026 del Visodate reduce su diámetro a 39 mm, cambia el day-date por una fecha instantánea, lo que deja una esfera más limpia, y consolida su movimiento de 80 horas de reserva de marcha desde 795 euros.

Esta microbrand inglesa, con seis años en el mercado, convirtió un arco sobre el río Cam en la firma de su caja. Cuesta £437, se ensambla a mano en Inglaterra y realiza envíos a México y Latinoamérica.