Christopher Ward estrena el C63 Sealander Chronograph al precio del Hamilton Intra-Matic Auto Chrono

El primer cronógrafo mecánico de la marca británica desde 2020 llega con un calibre Sellita y coincide en precio con dos relojes del grupo Swatch que comparten movimiento entre sí.

Christopher Ward vende por internet desde Maidenhead, al oeste de Londres, sin distribuidores ni tiendas intermedias, y los cronógrafos mecánicos llevaban años fuera de su catálogo: el último salió en 2020 y desde entonces la casa se concentró en automáticos de tres agujas, GMT y en el Bel Canto, su reloj con sonería. El C63 Sealander Chronograph, presentado el 17 de septiembre, recupera esa complicación y entra en una franja de precio que en México y en España ya ocupan dos relojes del grupo Swatch.

© Christopher Ward

El PRX Chronograph de cuarzo que ORELO cubrió el martes cuesta 525 dólares. Los tres cronógrafos mecánicos de esta comparación cuestan alrededor de 2,600 dólares y los tres llevan un movimiento de la misma familia.

El Christopher Ward C63 Sealander Chronograph

La caja Light-catcher mide 41 milímetros de diámetro, 13.9 de grosor y 48 de asa a asa, con asas de 22 milímetros, corona roscada de perfil cónico, cristal de zafiro antirreflejante, cien metros de hermeticidad y un bisel fijo de cerámica arenada con escala taquimétrica. Dentro trabaja el Sellita SW510 de grado Elaboré, con 27 rubíes, 4 hercios, 62 horas de reserva de marcha y un margen de marcha que Christopher Ward publica entre menos cinco y más doce segundos por día. Los contadores siguen la disposición simétrica de treinta minutos a las 3, doce horas a las 6 y segundero corriente a las 9.

© Christopher Ward

El acabado de la caja y del brazalete iLink, cuyos eslabones se quitan sin herramientas y cuyo cierre incluye microajuste, están por encima de lo habitual para este precio. El grosor, que Christopher Ward presenta como el más delgado entre sus cronógrafos, sigue siendo elevado para un reloj de 41 milímetros. Cuesta 2,625 dólares con correa de caucho integrada y 2,765 dólares con brazalete, en cinco colores: negro, blanco, pistacho, azul cielo y rosa.

© Christopher Ward

El Hamilton Intra-Matic Auto Chrono

Es la reinterpretación del Chronograph A de 1968 y mide 40 milímetros, con cristal de zafiro, hermeticidad de 100 metros y esfera panda. Funciona con el calibre H-31, que Hamilton desarrolla sobre el Valjoux 7753 con 27 rubíes, 4 hercios y una reserva de marcha elevada a 60 horas frente a las 42 del movimiento base. Hamilton no publica el margen de marcha del H-31 en su ficha de producto, de modo que esa cifra queda fuera de la comparación. Cuesta 2,595 dólares con correa y 2,625 con brazalete, la misma cantidad que el Christopher Ward en caucho.

© Hamilton

El Tissot PRX Chronograph automático

Mide 42 milímetros por 14.54 de grosor, con fondo de zafiro y el calibre Valjoux A05.H31, que es el mismo movimiento que Hamilton llama H-31. Su precio, 2,150 dólares, es el más bajo de los tres. También es el más grueso, y el brazalete forma parte de la caja, de manera que las opciones de correa se limitan a las que Tissot fabrica para esa referencia.

© Tissot

Tres calibres del mismo linaje

El Valjoux 7750 apareció en 1974 y su cronógrafo se acciona por leva, una pieza con perfiles escalonados que gira y empuja los componentes conforme se hunde el pulsador; resulta más barata de fabricar y de ajustar que una rueda de pilares, y transmite al dedo una resistencia más seca. El 7753 es la variante con los contadores en disposición 3, 6 y 9, y de ahí salen el A05.H31 de Tissot y el H-31 de Hamilton, mientras que el SW510 es la versión de esa misma arquitectura que fabrica Sellita. Los tres relojes de esta comparación llevan tres versiones del mismo diseño de 1974.

© Christopher Ward

Comprar los tres desde la región

Hamilton y Tissot publican precio de lista en su tienda en línea mexicana: el Intra-Matic Auto Chrono aparece desde 52,390 pesos y el PRX Chronograph automático en 43,550. Las dos marcas cuentan con servicio autorizado del grupo Swatch en México, Colombia, Argentina y España. Christopher Ward vende directo, con envío gratuito por DHL a todo el mundo salvo una lista de destinos excluidos en la que no figura ninguno de esos cuatro países, sesenta días de devolución y garantía de movimiento de cinco años. El servicio se hace en su taller de Maidenhead, con un plazo estimado de ocho semanas desde el pago del presupuesto y hasta doce si la pieza pasa por su atelier suizo. Su tienda opera en diez divisas, ninguna latinoamericana, así que la compra desde la región se hace en dólares y los impuestos de importación corren por cuenta del comprador.

© Christopher Ward

La elección de ORELO

El precio de lista en pesos y el taller autorizado en México, Colombia, Argentina y España inclinan la comparación hacia el Hamilton Intra-Matic Auto Chrono, que además cuesta lo mismo que el Christopher Ward en caucho. Para el comprador que pone el acabado de caja por delante de todo lo demás, el Christopher Ward es la pieza: el pulido de sus flancos y el ajuste de su brazalete superan a los de los otros dos. Para el que quiere el mismo movimiento del Hamilton por la cantidad más baja, el Tissot está casi quinientos dólares por debajo.

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