Las esferas de piedra y de meteorito son láminas muy delgadas sobre una base metálica; la piedra puede agrietarse con un golpe y el hierro meteorítico se oxida sin protección.
Un reloj con esfera de piedra o de meteorito plantea dos dudas antes de la compra: qué tan frágil es la lámina y de qué está hecho el meteorito. En septiembre llegaron dos ejemplos: Nivada Grenchen puso a la venta una edición de su F77 con esferas de piedra por el centenario de la marca, y Yema anunció un Navygraf con esfera del meteorito Muonionalusta.
Láminas de piedra sobre una base de latón
Una esfera de piedra es una lámina de mineral pegada sobre una placa de latón o de oro que le da rigidez. Horopedia, la enciclopedia relojera en línea, sitúa el grosor de la lámina entre 0.2 y 0.4 milímetros, y el de la esfera completa, con la base, en 0.8 milímetros. Como un azulejo delgado de mármol, la piedra no se flexiona, y un golpe seco que una esfera de metal resistiría sin daño puede agrietarla. Cada orificio que se perfora en la lámina, para fijar los índices o para pasar el eje de las agujas, la debilita en ese punto, y por esa razón muchas esferas de piedra llevan los índices impresos o muy pocas piezas aplicadas.
Piaget fue la primera casa en usarlas, en 1963, y en los años setenta Rolex las ofrecía en piedras como el ónix, la obsidiana, el jaspe o el ágata. Como cada lámina sale de un punto distinto de la piedra, la veta y el color cambian de un reloj a otro. En una esfera lacada, en cambio, el color lo da la laca aplicada sobre una placa de metal, y puede repetirse igual en toda una serie.
No todas las esferas que llevan nombre de piedra son de piedra. La mayoría de las de aventurina son de vidrio con partículas de cobre suspendidas en la masa fundida, una técnica que los talleres de Murano practican al menos desde el siglo XVII. La aventurina natural, una variedad de cuarzo, aparece en pocos modelos.

Hierro meteorítico grabado con ácido
Las esferas de meteorito se cortan de meteoritos metálicos, compuestos en su mayor parte de hierro y con hasta un 10 % de níquel. Tras el corte y el pulido, un baño de ácido revela la figura de Widmanstätten, una red de líneas cruzadas formada por dos aleaciones de hierro y níquel, la kamacita y la taenita, que se desarrolla cuando el metal se enfría muy despacio, a lo largo de millones de años. Entre los meteoritos más usados en relojería están el Gibeon, hallado en Namibia, con el que Rolex ha fabricado esferas para varias referencias, y el Muonionalusta, cuyo primer fragmento se encontró en 1906 en el norte de Suecia. El hierro se oxida con la humedad, y por eso las marcas suelen proteger la lámina con un baño de rodio o de oro.
Dos lanzamientos de septiembre
El Nivada Grenchen F77 MKII 100 Years se vende con la esfera en seis piedras, de la azurita al cuarzo ahumado, más una ágata helada limitada a 100 piezas, por 1,590 dólares con correa y 1,790 con brazalete. El comprador elige la piedra a partir de las fotografías del sitio, pero recibe una lámina propia, con una veta que no coincidirá exactamente con la de la imagen. Nivada tiene distribuidores en España y en Perú, entre otros países; en México no tiene distribuidor, y el reloj se compra en el sitio oficial, con los impuestos de importación a cargo del comprador.
El Yema Navygraf Meteorite CMM.10 lleva la esfera de Muonionalusta en una caja de titanio de 39 milímetros con 300 metros de hermeticidad. Cuesta 3,350 dólares, se limita a 150 piezas y las entregas comienzan a finales de octubre. Yema indica que cada esfera tiene un dibujo distinto. El reloj se vende en el sitio de la marca, que hace envíos a México, Colombia, Argentina, Chile y Perú.

Lo que puede romper una esfera de piedra
El error más frecuente es suponer que una esfera de piedra resiste los golpes igual que una de metal o de laca. La hermeticidad no cambia, porque depende de la caja, y el reloj puede llevarse a diario; lo que cambia es la resistencia a un impacto fuerte, como el de la muñeca contra el marco de una puerta. Si la lámina se agrieta, la reparación habitual es sustituir la esfera, y la nueva tendrá otra veta y otro color. En los relojes de segunda mano, las grietas finas suelen aparecer junto a las ventanillas de fecha, los índices, el borde y el orificio central, y reducen el valor de la pieza.

Una esfera de piedra o de meteorito tiene un dibujo que ningún otro reloj repite, y necesita algo más de cuidado frente a los golpes y, en el caso del meteorito, frente a la humedad. ORELO reseñó en julio el Tedoro Quadra Meteorite GMT, un GMT de caja cuadrada con esfera de meteorito, y en septiembre el Nivada Grenchen F77 MKII 100 Years.





[…] Una esfera de piedra no se flexiona, y un golpe seco que una de metal resistiría sin daño puede agrietarla; si eso ocurre, la reparación habitual es sustituir la esfera. La hermeticidad depende de la caja, y la de 30 metros del Opera Black es adecuada para la lluvia y el lavado de manos. ORELO explicó en septiembre cómo se fabrican y cómo se comportan las esferas de piedra en el artículo sobre esferas de piedra y de meteorito. […]