La Federación de la Industria Relojera Suiza (FH) publicó el 21 de julio sus cifras de exportación para junio de 2026: aproximadamente CHF 2.4 mil millones en valor, un alza de 11.2% frente al mismo mes del año anterior. En volumen, la industria embarcó 1.3 millones de piezas —11.7% más que en junio de 2025.
Suena bien, y lo es. Después de un abril que se hundió 16.6% y un mayo casi plano (+0.4%), junio fue el respiro que la industria necesitaba. El primer semestre de 2026 sigue en terreno negativo —acumulado, las exportaciones cayeron 0.7% en valor— pero el rebote de junio cambia el tono de la conversación.
Lo interesante no está en el total. Está en el desglose por rango de precio.
Cuando la FH desglosa sus cifras por categoría de precio, aparece un dato que llama la atención: los relojes en el rango de CHF 200–500 (aproximadamente USD 250–620) crecieron 54.1% en valor durante junio. No es un error de redondeo. Es el segmento de mayor crecimiento del mes.
El contraste con el segmento medio es llamativo: los relojes entre CHF 500 y CHF 3,000 cayeron 4.7% en el mismo período. El lujo —piezas por encima de CHF 3,000— sí creció, un 14.2%, lo cual explica por qué la narrativa dominante en los medios especializados seguirá siendo optimista. Pero la imagen completa es más matizada. Junio fue fuerte para los extremos de la pirámide —accesibles y lujo puro— mientras el segmento medio, donde compiten marcas como TAG Heuer o Tudor, mostró fragilidad.

Entre los mercados geográficos, el crecimiento de junio fue liderado por Estados Unidos (+12.7%, CHF 349 millones). Francia reportó un salto de +103.5% (CHF 250 millones), cifra que las propias fuentes suizas califican de atípica —un probable efecto de base comparativa o envíos concentrados en el período, no un cambio de tendencia real. Reino Unido creció 12.2%, Japón 8.8%, Hong Kong 6.9% y Singapur 6.7%.
Vale señalar una discrepancia menor entre fuentes: swissinfo.ch y SRG SSR reportan CHF 2.4 mil millones para el mes, mientras RFJ —radio regional suiza— cita CHF 2.28 mil millones para el mismo período. La diferencia probablemente responde a redondeo o a cortes distintos de datos. Ambas fuentes confirman la dirección: junio fue un mes sólido.
Perspectiva LATAM y España
No existe una cifra verificada de importaciones suizas específica para México o Latinoamérica en junio de 2026 —el desglose geográfico público de la FH no desglosa la región con ese nivel de detalle, y no vamos a inventar un número que no existe. Lo que sí podemos decir: el crecimiento del segmento de CHF 200–500 tiene implicaciones directas para el comprador hispanohablante. Es el rango en el que se encuentran marcas con canales de distribución bien establecidos en México, Colombia, Argentina y España: Tissot, Hamilton, Certina, Mido y Longines, en sus referencias de entrada. Más producción y exportación en ese rango generalmente se traducen en una mejor disponibilidad global y, a mediano plazo, en una mayor oferta de segunda mano a precios competitivos en plataformas accesibles desde LATAM.
Los medios especializados en alta relojería hablarán con optimismo sobre el crecimiento en el rango que supera los CHF 3,000. Probablemente tengan razón en parte. Sin embargo, hay otro reloj en esta narrativa: el que cuesta entre CHF 200 y CHF 500. Ese reloj también experimentó su mejor junio en mucho tiempo. Y eso refleja también a la industria.




