El nuevo Master Chrono Monopusher retoma una complicación que la casa de Saint-Imier llevó a la muñeca en 1911, con calibre de cuerda manual, rueda de pilares y escala pulsométrica.
La Master Collection es desde 2005 el lado clásico del catálogo de Longines, y este año la marca la renovó completa: cajas de superficies cóncavas, esferas con un motivo de grano de cebada más fino y cierres con sistema de ajuste. Quedaba pendiente la parte de la gama con más complicaciones, que llegó a finales de agosto con dos piezas. Una es una actualización del Chrono Moonphase; la otra, el Chrono Monopusher, retoma una complicación que el catálogo actual no ofrecía.

Ficha técnica
| Referencias | L2.960.4.78.2 (esfera marfil, correa marrón) · L2.960.4.93.2 (esfera azul helado, correa antracita) |
| Caja | Acero inoxidable pulido, 41 mm de diámetro, 12.6 mm de grosor, 48.6 mm de asa a asa |
| Cristal | Zafiro con varias capas antirreflejos en ambas caras, más fondo de caja de zafiro |
| Hermeticidad | 3 bar (30 metros) |
| Esfera | Motivo grano de cebada, en marfil o azul helado, con escala pulsométrica impresa en negro y subesferas caracoladas |
| Agujas e índices | Numerales aplicados y agujas de hoja, pulidas o en tono oro rosa según la versión |
| Movimiento | Calibre L799.5, exclusivo de Longines, cuerda manual |
| Cronógrafo | Monopulsador con rueda de pilares, pulsador integrado en la corona |
| Frecuencia | 28,800 alternancias por hora (4 Hz) |
| Reserva de marcha | 68 horas |
| Funciones | Horas, minutos, segundero pequeño a las 9 h, contador de 30 minutos a las 3 h |
| Correa | Piel de caimán de 21 mm, triple cierre desplegable de seguridad con sistema de ajuste fino |
Caja y esfera
El flanco derecho de la caja no lleva los dos pulsadores habituales de un cronógrafo, sino una corona estriada que integra el único botón del conjunto, y de esa ausencia depende buena parte del carácter del reloj: de perfil parece un tres agujas y solo la esfera delata lo que hay adentro. El grano de cebada ocupa el centro en una textura muy fina, las dos subesferas caracoladas se reparten en simetría a las 9 y a las 3, y la escala pulsométrica recorre el perímetro impresa en negro sobre marfil o sobre azul helado.
La versión marfil, con numerales aplicados y agujas de hoja en tono oro rosa, es la lectura clásica de la pieza; la azul helado, de acabado esmerilado y elementos rodiados, repite el tono que Longines estrenó este año en el HydroConquest y en el Conquest Heritage. Los 12.6 mm de grosor resultan contenidos para un cronógrafo mecánico, aunque los 48.6 mm de asa a asa lo alejan de quienes prefieren medidas más discretas. La hermeticidad de 3 bar corresponde a un reloj de vestir, y a eso se suman un pulsador alojado en la corona y la correa de piel de caimán como única opción, porque no existe versión en brazalete.

Un solo pulsador
El monopulsador concentra en un botón las tres órdenes que un cronógrafo convencional reparte entre dos: la primera presión arranca la aguja central de los segundos, la segunda detiene la medición y la tercera la devuelve a cero. No existe entonces la posibilidad de pausar y reanudar, porque una vez detenido el cronógrafo la única acción disponible es ponerlo en cero y empezar otra vez. Frente a cualquier cronógrafo de dos pulsadores, eso es una limitación de uso.
La escala pulsométrica de la esfera pertenece al mismo mundo. Antes de los monitores electrónicos, un médico arrancaba el cronógrafo, contaba treinta latidos, detenía la aguja y leía el ritmo cardiaco por minuto directamente sobre la escala, sin ninguna operación aritmética de por medio. Una sola medición, sin pausas, que es justo lo que un monopulsador resuelve bien.

Calibre L799.5
El movimiento es de cuerda manual, late a 28,800 alternancias por hora y guarda 68 horas de reserva de marcha, suficientes para dejar el reloj el viernes por la noche y encontrarlo andando el lunes por la mañana. El cronógrafo se gobierna con rueda de pilares, la pieza dentada que reparte las órdenes de arranque, paro y puesta a cero con un accionamiento más progresivo que el de una leva y que da al pulsador su tacto característico. La ausencia de rotor automático explica que la caja se quede por debajo de los 13 mm pese a llevar un cronógrafo dentro. El fondo de zafiro deja ver la rueda de pilares pavonada, los tornillos azulados, las côtes de Genève del puente superior y el perlage de la platina. Según la propia Longines, el linaje del calibre se remonta al 13.33Z de 1913, que la marca reconoce como el primer movimiento de cronógrafo de formato compacto.

Disponibilidad en nuestra región
Longines publica el precio mexicano en su sitio oficial: $78,100 pesos, sin venta en línea y con la indicación de acudir a un distribuidor autorizado. La cifra queda muy cerca de convertir los 3,900 dólares del precio estadounidense al tipo de cambio de la fecha de publicación y sumarle el 16% de IVA. En España el precio oficial es de 3,800 euros con venta directa en longines.com. El localizador oficial de la marca señala tres puntos autorizados en Bogotá, ninguno con precio publicado, y para Argentina no hay información oficial.
El veredicto de ORELO
El Chrono Monopusher está dirigido a quien ya resolvió el cronógrafo de uso diario y busca un mecanismo con historia propia, de los que obligan a pensar antes de apretar el botón. Dentro de la misma colección renovada, el modelo de tres agujas de 39 mm cumple mejor el papel de reloj único y el Chrono Moonphase ofrece más complicaciones a cambio de 13.8 mm de grosor. Lo que sostiene al monopulsador es su rareza: un cronógrafo con rueda de pilares, fabricado en Suiza, era hasta ahora territorio de uno o dos escalones más arriba.





