De las siete versiones nuevas del Speedmaster de 38 milímetros, una recupera la esfera negra sin calendario del cronógrafo automático que la marca vendió entre 1988 y 2010, el Reduced.
El Speedmaster que llegó a la Luna es un cronógrafo de cuerda manual con caja de cuarenta y dos milímetros, y esa combinación deja fuera a buena parte de los compradores que quieren la esfera sin el tamaño ni la rutina de dar cuerda cada mañana. Omega atendió a ese público en 1988 con el Speedmaster Automatic de treinta y nueve milímetros, una pieza que la marca nunca bautizó oficialmente y que los coleccionistas terminaron llamando «Reduced». Permaneció veintidós años en el catálogo, se descontinuó en 2010 y vuelve ahora dentro de las siete referencias que Omega presentó el 25 de agosto de 2026.

Veintidós años en el catálogo
La primera referencia, la ST 175.0032, salió en 1988 con caja de acero de treinta y nueve milímetros y asas retorcidas, la geometría del Professional a escala menor. Dentro llevaba el calibre 1140, que no era un movimiento de manufactura sino un ensamblaje: una base automática ETA 2890-2 con un módulo cronógrafo Dubois-Dépraz 2020 montado del lado de la esfera. Ese montaje tiene una consecuencia que se aprecia desde fuera, porque al quedar el mecanismo del cronógrafo por encima de la platina, los pulsadores del Reduced se sitúan en un plano distinto al de la corona, escalonados, en lugar de alinearse los tres como en un cronógrafo integrado.
El movimiento se actualizó tres veces sin cambiar de concepto. En 1996 llegó el calibre 1141, el mismo conjunto rodiado en lugar de chapado en oro; en 1997 el 1143 sustituyó la base por la ETA 2892-A2; y en 2000 el 3220 cerró la serie con cambios que las guías de referencia describen como sobre todo cosméticos. La reserva de marcha se mantuvo alrededor de las cuarenta horas durante toda la producción, igual que la arquitectura modular.
El Reduced absorbió además los experimentos que el Professional no admitía: esferas azules, amarillas, rojas y a cuadros, y las referencias ligadas a Michael Schumacher durante los años en que el piloto fue embajador de la marca, entre ellas la 3810.61.41, de esfera roja y agujas de cronógrafo amarillas, y la 3517.30, con la palabra «Racing» impresa sobre la subesfera de las seis.

El desvío de 2010
La fórmula desapareció ese año, cuando la colección redujo su diámetro a 38 milímetros, incorporó un fechador y pasó a un calibre derivado del Valjoux 7753, con un posicionamiento dirigido a un público femenino. La actualización de 2017 profundizó el giro con subesferas ovaladas, un bisel de dos piezas frecuentemente engastado en diamantes y el calibre 3330, un cronógrafo de rueda de pilares con escape coaxial y certificación de cronómetro que superaba en prestaciones a cualquier versión del Reduced, aunque para entonces la esfera ya no guardaba parecido con la del Moonwatch.

Siete referencias nuevas
La colección presentada en agosto queda en siete piezas que comparten caja, cristal, hermeticidad y brazalete, ordenadas en tres grupos. Las tres de acero son las que interesan a quien busca un cronógrafo de uso diario: la 324.30.38.50.01.002, de esfera negra mate y sin fecha; la 324.30.38.50.02.003, con bisel gris cálido y esfera opalina plateada con agujas en oro Sedna; y la 324.30.38.50.04.001, con bisel de cerámica azul, escala taquimétrica en esmalte blanco y esfera lacada blanca. Sus precios en España son de 6.400, 6.600 y 7.000 euros con impuestos incluidos.

Las cuatro restantes cambian de categoría. Hay dos versiones bicolor, una con oro Moonshine y bisel verde y otra que recupera el esquema marfil y marrón conocido como «cappuccino», ambas con eslabones interiores en oro de dieciocho quilates, y dos referencias con cincuenta y dos diamantes en el bisel sobre esferas azul hielo o nácar. Van de 11.500 a 12.900 euros.

La negra sin fecha es la única de las siete que renuncia a la ventana de calendario, y con ella recupera la simetría de tres contadores del Moonwatch.
Ficha técnica
| Referencia | 324.30.38.50.01.002 (acero, esfera negra, sin fecha) |
| Caja | Acero inoxidable, 38 mm de diámetro, 14.75 mm de grosor, 44.96 mm de asa a asa |
| Bisel | Aluminio negro con escala taquimétrica impresa en blanco, punto sobre el noventa |
| Cristal | Zafiro tipo caja con tratamiento antirreflejos; fondo de caja macizo con el medallón del hipocampo |
| Hermeticidad | 100 metros |
| Esfera | Negra barnizada de acabado mate, índices impresos en Super-LumiNova, agujas blancas pintadas, tres subesferas redondas |
| Movimiento | Calibre 3332, automático, cronógrafo integrado con rueda de pilares |
| Escape | Co-axial, volante libre con espiral de silicio, 28,800 alternancias por hora |
| Reserva de marcha | 52 horas |
| Certificación | Cronómetro COSC; no es Master Chronometer |
| Brazalete | Cinco eslabones tipo Moonwatch, asas de 18 mm, broche desplegable con ajuste rápido de dos posiciones |
| Precio | $136,100 pesos (México, IVA incluido) · 6.400 euros (España, impuestos incluidos) · 6,500 dólares (Estados Unidos) |
Qué cambia frente a la generación anterior
Las subesferas vuelven a ser circulares después de nueve años de contadores ovalados, y con ellas la esfera recupera el equilibrio radial del Moonwatch. El texto queda reducido al logotipo, al nombre de la marca y a la palabra Speedmaster, sin la línea de certificaciones que ocupaba la mitad inferior. El bisel gana grosor y adopta el trazado histórico, con el punto sobre el noventa y el punto en diagonal al setenta que los coleccionistas usan para fechar un Moonwatch. El brazalete pasa a ser el de cinco eslabones cortos que Omega estrenó en el modelo grande, con un broche de ajuste rápido en dos posiciones de 2.30 milímetros que permite corregir el calce sin herramientas cuando el calor dilata la muñeca.
Las dimensiones no se movieron. La caja mide treinta y ocho milímetros de diámetro por 14.75 de grosor, las mismas cifras de la generación anterior, con 44.96 milímetros de asa a asa.

Los 14.75 milímetros
El grosor es el punto débil de la pieza. El nuevo Speedmaster 38 se levanta alrededor de milímetro y medio más que un Moonwatch de cristal de zafiro en un diámetro cuatro milímetros menor, y lo que estorba bajo el puño de una camisa es la altura de la caja antes que su anchura. La razón es constructiva, porque un cronógrafo automático necesita alojar la masa oscilante y el mecanismo de cronógrafo en pisos distintos, y ni siquiera un calibre integrado escapa a esa suma. El resultado es una pieza de proporción vertical alta que conviene probar en la muñeca antes de comprar.
El calibre 3332 es la variante sin fecha del 3330: cronógrafo de rueda de pilares con escape co-axial, volante libre y espiral de silicio, certificado como cronómetro por el COSC, con cincuenta y dos horas de reserva de marcha. No lleva la certificación Master Chronometer de METAS, que Omega aplica a prácticamente toda su gama y que, en esta colección, queda fuera.

Disponibilidad en nuestra región
Omega publica el precio mexicano en su propio sitio: $136,100 pesos, precio de venta al público recomendado con IVA incluido, sin venta en línea y con la indicación de acudir a una boutique. En España el precio oficial es de 6.400 euros con impuestos incluidos y la marca vende directo en omegawatches.com, con envío y devolución sin costo. Los dos mercados cuentan con garantía de fábrica de cinco años y con una red de servicio autorizada en el país.
El original como alternativa
Quien prefiera la pieza de los noventa la encuentra en el mercado de segunda mano por menos de la mitad del precio. La consulta en Chrono24 a la fecha de esta publicación devolvió 134 anuncios activos de la referencia 3510.50.00, el Reduced de esfera negra en acero. La mediana quedó en 3,441 dólares, con el grueso de la oferta entre 2,900 y 3,900, y un mínimo de 2,619 desde Alemania, más 189 de envío. Los ejemplares con caja, documentos y comprobante de servicio reciente pedían entre 3,500 y 4,000 dólares, y los cinco anuncios localizados en España iban de 2,976 a 4,107. Los precios de estos anuncios de particulares no incluyen el envío, los aranceles ni los impuestos locales.
Sobre esa cifra hay que considerar el mantenimiento. La lista de precios de Omega para México fija en $21,500 pesos la revisión completa de un cronógrafo de acero y en $25,900 pesos la de uno de metales preciosos. Un ejemplar con comprobante de servicio reciente aplaza ese desembolso durante varios años. Quedan por revisar el cristal acrílico, que se raya con el uso, y la originalidad de la esfera y de las manecillas.

Las diferencias entre una opción y otra pueden revisarse una por una. El Reduced mide treinta y nueve milímetros y el nuevo, treinta y ocho; el original monta un calibre modular con cuarenta horas de reserva de marcha y el actual, uno integrado con cincuenta y dos; la ficha del modelo antiguo declara treinta metros de hermeticidad frente a los cien de la referencia de 2026. La pieza nueva sale de boutique con cinco años de garantía de fábrica, y la de los noventa llega con el historial que documente el vendedor.
Las tres cifras que definen la decisión son públicas: $136,100 pesos el reloj nuevo en boutique mexicana, alrededor de 3,400 dólares el usado en el mercado abierto y $21,500 pesos la revisión completa en el canal oficial de Omega. Cada comprador puede hacer la suma con los números de su propio país.




