La ganancia operativa de su división de relojes casi se triplicó en un solo trimestre. Detrás de la cifra hay una decisión de marca que ya empieza a notarse en los precios de catálogo.
Una división de relojes que se queda con 23 centavos de ganancia operativa por cada dólar facturado es una rareza en esta industria. Ese es el margen que reportó Casio en su primer trimestre del año fiscal 2027, cerrado en junio: 23.1%, con una ganancia operativa de ¥11,800 millones contra los ¥4,200 millones del mismo trimestre del año anterior.
El dato que acompaña esos números es el del titular: las ventas de relojería subieron 29%, hasta ¥51,000 millones (unos 323 millones de dólares). Pero el porcentaje es lo menos interesante. Lo que vale la pena mirar es la razón que la propia empresa señala como causa, porque explica qué reloj vas a encontrar en la vitrina el año que viene.

Dos marcas que dejaron de competir entre sí
G-Shock existe desde 1983. Los relojes con la firma Casio, desde 1974. Convivieron durante cuatro décadas dentro de la misma compañía sin una separación estratégica formal: fue apenas en 2025 cuando Casio empezó a presentarlos como dos pilares distintos de su negocio de relojería, cada uno con su propio plan de producto, precio y mercado.
La división de tareas quedó así. Casio Watch va hacia arriba: ampliación de la gama de precio alto y lo que la empresa llama «optimización de precios», que en la práctica significa subir el ticket promedio. G-Shock va hacia el otro lado del catálogo: concentrar el gasto de mercadotecnia en los modelos icónicos, ampliar la línea de entrada y empujar los modelos metálicos de precio medio.
Visto de cerca, es una corrección de un problema viejo. Durante años, un comprador que entraba a buscar un reloj Casio de doscientos dólares y uno que buscaba un G-Shock de cuatrocientos recibían el mismo mensaje de la misma empresa. Ahora cada marca persigue a un comprador distinto sin canibalizar a la otra.
Conviene no tratar el 29% como si fuera el nuevo estado natural de las cosas. El trimestre se compara contra una base débil, y la propia Casio ya avisó que no espera repetirlo: su pronóstico actualizado para el ejercicio completo, que cierra en marzo de 2027, proyecta ventas de relojería entre ¥185,000 y ¥202,000 millones con un margen operativo de 18.1%, cinco puntos por debajo del trimestre que acaba de reportar. Cuando una empresa modera sus propias expectativas después de un buen trimestre, vale la pena escucharla.

El argumento del smartwatch, con reservas
Casio atribuye parte del impulso a un giro de la demanda en Norteamérica, donde dice estar viendo consumidores que se alejan del smartwatch por dos razones concretas: la molestia de cargarlo y el ruido de las notificaciones. En Europa, el crecimiento viene por otro lado, del aumento del precio promedio por unidad, no necesariamente de vender más piezas.
Es una lectura razonable y coincide con lo que se escucha en la comunidad, pero hay que decir de quién viene: es la interpretación de la propia empresa en su reporte financiero, no un estudio independiente de mercado. Un trimestre no confirma una tendencia cultural.
Qué cambia para quien compra en México, Colombia o España
Casio tiene una distribución oficial establecida en la región, con un localizador de tiendas propio para México y Colombia, y una operación a través de socios como TITEC en el mercado colombiano. Esa red es la diferencia entre una garantía que funciona y un reloj sin respaldo. Ahora bien, hay que ser preciso con lo que este reporte dice y con lo que no: las dos regiones que Casio menciona explícitamente son Norteamérica y Europa. No hay en este documento ninguna declaración sobre América Latina ni cifras regionales, y no encontramos una comunicación específica de Casio para la región a la fecha de este reporte. Lo que sí es razonable anticipar desde la estrategia declarada: la línea de entrada y los G-Shock metálicos de precio medio son la parte del catálogo que la empresa quiere hacer crecer, y esa es justamente la banda de precios en la que compra la mayoría de nuestros lectores. Por otro lado, “optimización de precios” en Casio Watch apunta en la dirección contraria. Si tienes un modelo Casio de gama alta en la mira, lo más probable es que cueste más, no menos, en los próximos meses.
Un buen trimestre financiero no hace mejor a un reloj. Pero sí cambia qué relojes decide fabricar una empresa, y en cuáles deja de insistir. Vale la pena guardar esta cifra y volver a mirarla en marzo, cuando Casio cierre el ejercicio: ahí se sabrá si esto fue una estrategia o un buen trimestre.




